Soft skills, las habilidades que demandan las empresas


La implantación “urgente” del teletrabajo ha cambiado los métodos de trabajo en muchas empresas. Ante este panorama, muchos profesionales se han encontrado con obstáculos para trabajar en equipo, realizar trabajos colaborativos, e incluso, mantener una comunicación activa y constante. Es aquí, donde se pone en evidencia la importancia de las habilidades como la persuasión, la comunicación, la inteligencia emocional, la creatividad o la capacidad de colaboración virtual; las soft skills.

A día de hoy, las soft skills de una organización son uno de sus principales activos. Tal y como recoge el estudio Future Workforce Strategy, desarrollar las soft skills en las organizaciones aumenta la productividad en un 12% y ofrece un retorno de la inversión del 250%.

Qué son las soft skills

Todas estas habilidades que las empresas están demandando a día de hoy más que nunca son las soft skills (en español, habilidades blandas). Son aquellas que tienen que ver con las personas, se aprenden en la vida diaria y son las que consiguen que las trabajadoras y los trabajadores tengan una buena integración en los ambientes laborales. organización del tiempo o automotivación.

Las principales características de las soft skills se pueden entrenar. De hecho, el atributo blandas se debe a que se estas habilidades se pueden moldear, transformar y mejorarForman parte de las soft skills tanto habilidades interpersonales de comunicación, negociación o trabajo en equipo, como habilidades intrapersonales de autonomía,

Soft skills vs Hard skills: las soft skills (habilidades blandas), también llamadas habilidades sociales, son las que tienen que ver con personas. Por su parte, las hard skills (habilidades duras), también denominadas habilidades técnicas, son las propias y específicas de cada puesto de trabajo.

Tipos de Soft skills

Algunas tienen más que ver con con cada persona; otras están más enfocadas a las relaciones con los demás. Las más importantes: 

  • Habilidades de comunicación: la capacidad para transmitir ideas, la expresión escrita y oral, la escucha activa y la asertividad son algunas de las soft skills comunicativas. 
  • Resolución de problemas: profesionales resolutivas y resolutivos, proactivas y proactivos, con mentalidad de diseño (design thinking) y capaces de encontrar respuestas creativas a los problemas que puedan aparecer en el día a día.
  • Liderazgo: la gestión de equipos, las habilidades sociales, la toma de decisiones, la capacidad para asumir riesgos y la motivación de las personas. 
  • Trabajo en equipo: la empatía, el respeto, la amabilidad, la aceptación de la crítica constructiva o el positivismo.
  • Gestión del tiempo: la planificación, la organización y la capacidad para priorizar tareas, son enormemente necesarias en las empresas de hoy, y también en las del futuro. 
  • Negociación: la capacidad de persuasión y argumentación, la paciencia, la destreza para generar confianza o la adaptabilidad
  • Pensamiento crítico: las habilidades de reflexión y razonamiento lógico, análisis, observación crítica, así como la humildad o la apertura a nuevos escenarios son soft skills asociadas al pensamiento crítico.

Top 5 de las soft skills más demandadas en 2020:

Algunas tienen más que ver con con cada persona; otras están más enfocadas a las relaciones con los demás. Las más importantes:

  1. Resolución de problemas: proactividad, anticiparse a las dificultades, la capacidad de respuesta, mentalidad resolutiva, etc.
  2. Pensamiento crítico: Analizar la realidad y el máximo número de puntos de vista, conocer las fortalezas y debilidades del equipo.
  3. Inteligencia emocional: cualidad básica en un entorno laboral con una creciente cultura corporativa de trabajo en equipo. Necesaria para llevar a cabo cualquier proyecto colaborativo, interactuar con todos los perfiles profesionales.
  4. Escucha activa: este término no sólo se refiere al propio acto de escuchar, sino también al interés de quien recibe el mensaje, para poder establecer un diálogo constructivo, con el objetivo de acercarse a un consenso final. Además, fomenta el buen ambiente laboral.
  5. Adaptabilidad: marcará el futuro del mercado laboral. Es la capacidad que tienen las personas de habituarse a la llegada de nuevos cambios, tanto digitales como culturales y sociales, para así trabajar con personas de múltiples orígenes, enfoques y trayectorias.

Los expertos coinciden en que es importante que los profesionales sean capaces de adaptarse para afrontar y reaccionar de manera asertiva a los cambios. Influye también la situación de incertidumbre y volatilidad, que hace necesario que los profesionales sepan responder de forma flexible y eficiente ante cada situación, y para ello, la clave está en el aprendizaje ágil y la formación continua.

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